31 de mayo de 2017

A.

Que cada vez que la miro todo desaparece, cada vez que veo sus ojos brillar mi corazón se ilumina y cuando veo su sonrisa, esa sonría que me tiene locamente enamorada... caigo rendida a sus pies. 
Nadie podría llegar a imaginarse lo que puedo llegar a quererla, sin importar nada más. Es lo más preciado que tengo y nunca, pase lo que pase podre dejar de quererla, ella hace que mis días sean más amenos, que disfrute todos los días como una cría y que me cojan agujetas de tanto reírme. 
Gracias, a ella, por todo lo que me da, y lo que llega a significar para mi.


Tequiero.