20 de septiembre de 2015

Endless love

No nos enamoramos del sexo, sino de la persona.

Un día, podemos encontrarnos en alguna situación en la que nunca pensaste estar, una situación extraña para ti, pero muy normal, por muchas opiniones que hayan. 
Ese día en el que tu mente se abre un poco más y empiezas a ver lo bonito que es que te guste alguien aunque sea del mismo sexo. Esa sensación de cosquillas cada vez que hablas de ella, la sonrisa tonta cuando piensas y ves a esa persona. La felicidad que te causa tan solo pronunciar un nombre. Esas ganas de vivir, de viajar, de soñar, de despertar a su lado, verla recién levantada, después de una borrachera, hacerla sonreír después de verla llorando... esas pequeñas y a la vez grandes cosas que nos hacen felices, esas ganas de seguir viviendo y enamorarte. Enamorarte de la persona adecuada y/o intentar las cosas que quieres, por muy difícil que sea.

A mí me cuesta aceptarlo, pero puedo decir que por muy complicado que sea, me gusta ella.




1 comentario:

  1. Precioso.
    Cuesta, bastante; pero es un sentimiento maravilloso y, a la vez, desgarrador.

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